Volví a Japón y me volvieron a engañar

Tiempo hace ya desde que probé los famosos pastelillos que come Doraemon, el gato de los dibujos animados. Estos pastelitos, si no los conoces están hechos de una pasta de judías rojas. Mirando los dibujos siempre creí que era de chocolate, pues tiene un color oscuro.

Fui decepcionado una vez, lo que no sabía es que volvería a caer en la misma trampa.

En Sendai una de cal y una de arena

Fue en Sendai donde comimos los deliciosos pinchos, bebimos la refrescante cerveza y conversamos con japoneses de lo más simpáticos.

Fue en esta ciudad también donde caminando por sus calles vi una panadería. Toda la gente salía con una especie de pastelito en forma de pez. La había visto en algún anime así que quise probarla.

¿A qué sabría ese gracioso postre?

Llegados a este punto creo que ya te puedes imaginar lo que pasó. Efectivamente el relleno era anko, la pasta de judías rojas. Que risa, volví a caer a en la trampa. Y es que tiene que gustarte, por la verdad es especial. No es un relleno dulce convencional que uno espera encontrar ahí dentro.

Tenía que arriesgarme, no?

Sendai Anko-2

Sendai Anko

Sendai Anko-3

Sendai Anko-4

10 comentarios

Deja un comentario

*
*