Autorretrato agosto 2013

Cuando tu madre te dice que no has quedado bien en una foto necesitas, te sientes obligado a pedir una segunda opinión.

¿Cómo puede ser que el amor de una madre no pueda subsanar una fotografía?

Pero no te preocupes, aunque mi madre me encuentre horrorosamente horrendo, se que me sigue queriendo.

Todo esto viene porque el otro día decidí actualizar mi fotografía de perfil de todas las redes sociales. Monté un mini-estudio en el lavabo de casa (sí, has leído bien, la-va-bo).

Cuando no tienes a nadie que te haga una foto tienes que improvisar y hacerla tu mismo. Debes sujetar el foco, encuadrar y rezar para que salgas bien mientras te secas las gotas de sudor de la frente para que no salgan en la foto.

Puse el fondo blanco enrollable que tenemos en el lavabo (lavabo de metro y medio de ancho), en el espacio sobrante entre el fondo y el espejo me puse yo sujetando un flexo con una mano y la cámara con la otra.

Y aquí el resultado, después de hacer un poco de magia con el Adobe Lightroom.

¿Tan feo salgo? 😉

Ricard Torres 08-2013

¿Servirá esto para la introducción de un monólogo?

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